Este año termine el secundario. Como todas las cosas, con sus pros y sus contras, una etapa hermosa en mi vida. Desde pequeña quise ser adulta. Y ahora que estoy por dar los primeros pasos en este mundo, no estoy cien por ciento segura de querer serlo. Creo que como todo adolescente sufrí ciertas cosas y me re regocije con otras. Viví muchas cosas en este tiempo. Conocí personas que me llevo para toda la vida, y otras que lamentablemente, de ser tan importantes para mí, se volvieron extrañas. Y agradezco sinceramente a estas últimas porque si se cruzaron en mi camino, fue para enseñarme como no debo ser.
Realmente hay veces que me pregunto si he tomado la decisión correcta, o sí me he equivocado. Soy partidaria de que la vida es un "causa y consecuencia" o "acción y reacción" constante. Pero también creo en que todos tenemos un destino. Muy contradictorio, ¿No es así?. Bueno, yo me explico diciendo que sí bien hay un destino que puede que ya este escrito, cada uno es dueño del suyo, y puede hacer con el lo que quiera. Todos nacimos por algún motivo. Todos tenemos un objetivo. Pero somos nosotros quienes debemos hallarlo. Somos nosotros quienes tenemos una goma para poder borrar y un lápiz para poder reescribir. Así que si el camino para llegar a nuestro objetivo no nos complace, simplemente lo cambiamos. Puede que no sea tan fácil como parece. Pero no podemos vivir con miedos. La vida es una sola, y es demasiado corta como para pasarla con personas que nos hagan mal.
En fin, me desvíe completamente de mi punto central. Volviendo a lo que decía anteriormente, hay veces que no se sí me he equivocado. Pero bueno, como dije, la vida es una sola, y no hay tiempo de lamentaciones.
Ya pase una etapa muy importante en esta vida. Hay miles de cosas que me gustaría haber hecho diferente. Tal vez ahora estaría mejor. O no. También hay miles de cosas que me gustaría volver a repetir. Creo que no hay nada más lindo que la niñez y la adolescencia. Lastima que nos damos cuenta tarde y no apreciamos las cosas en su debido momento. Le hacemos justicia a la frase "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde".
Reitero que siempre quise ser adulta. A veces, inclusive ahora, fantaseo con tener mi propio departamento en el cual dar fiestas con mis amigos. O cenas. O lo que sea, como hacen mis personajes favoritos de la televisión y el cine contemporáneo. Tener ese departamento decorado a mi manera, con mi esencia, mi personalidad. Saber que puedo hacer lo que quiera, como y cuando quiera. Pero no todo es un cuento de hadas. Ahora que estoy más grande, se que todo esto también trae responsabilidades. Hay veces que dudo, y me pregunto sí estoy preparada para afrontar las responsabilidades. Pero yo se que puedo. Por fin voy a vivir esta etapa tan esperada, tan anhelada.
Es difícil crecer. Cuesta dejar atrás a las personas, las vivencias y todas las cosas que te acompañaron durante toda tu vida hasta ahora. Pero es parte de la misma, y espero que en este nuevo ciclo las cosas me vayan como lo planee. Viajar. Conocer. Descubrir. Vivir. Ser libre a mí manera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario